El linfedema

Es una enfermedad de curso crónico que se manifiesta por el edema (aumento de líquido) en una extremidad superior o inferior por obstrucción de las vías linfáticas. Una diferencia de 2 centímetros en la circunferencia entre los brazos es la definición más común del linfedema.

Los signos y síntomas que se dan van a ser:

  • sensación de estrechez
  • falta de energía en el brazo
  • dolor o pesadez
  • cambio de coloración en la piel
  • hinchazón
  • signos de infección (calor, rubor)

La causa, en el caso que nos ocupa, se debe a la extirpación quirúrgica de los ganglios linfáticos de la axila de la mama afectada. A pesar de que los ganglios y los vasos linfáticos tienen cierta capacidad de regeneración, esto va a suponer una sobrecarga para todo el sistema circulatorio del brazo afectado.

Todo esto va a derivar en que una de cada tres mujeres intervenidas de cáncer de mama desarrolla un linfedema.


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Prevención del linfedema y de la rigidez de hombro

El drenaje linfático realiza un trabajo muy complejo sobre la actividad del linfedema, con lo que no se trata de un simple masaje. Se trata de maniobras muy suaves, cortas y repetidas, casi se trata de acariciamientos.

Se realizan en la piel de forma muy superficial, siguiendo las vías linfáticas, desde un sentido proximal (primero clavícula, espalda, hombro) hacia distal (finalizando en
la mano).

Deben ser realizadas en una ambiente cómodo y relajado. Suelen ser de larga duración (mínimo 30 minutos hasta 1 hora).

La presoterapia (si se dispone de aparato) consiste en un manguito que comprime el brazo mediante el llenado y vaciado de una serie de compartimentos. Se debe colocar siempre después de haber realizado el drenaje linfático.

El vendaje compresivo se realiza con vendas especiales, con un 70-100% de dilatación, aplicada después de una venda de algodón en todo el miembro edematizado. Se debe llevar hasta la sesión siguiente (durante 24 horas).

En total las sesiones debería extenderse un mínimo de 2 semanas, durante todos los días. Aunque es recomendable que el tratamiento fuera más duradero (3-4 semanas).